¿Me extrañaron?
Han pasado muchas cosas en este mes y medio que no he escrito aqui. La verdad es que pareciera sorprendente la cantidad de cosas que pueden suceder en un corto margen de tiempo. Cuando se empieza a hacer un recuento es cuando realmente te cae el veinte.
Primero vayamos a las cosas tristes. Desgraciadamente mi tío Vicente López, después de estar muy grave unos cuantos días, falleció el 17 de marzo. Como podrán imaginarse fue un golpe fuerte para la familia, así que estuve un buen tiempo en Guadalajara, ayudando en lo que se pudiera a la familia. Después de años de no estar ahí, recordé lo bella (por lo menos para mi) que es esa ciudad. La verdad espero poder regresar pronto y en otro tenor. Extraño mucho a la familia de allá, y quisiera estrechar más esos lazos que se renovaron recientemente. He dejado pasar mucho tiempo para convivir con ellos, y eso, de alguna manera, me pesa.
Por lo mismo de mis idas y venidas a Guadalajara, tuve que ausentarme por casi semana y media del DF, ya estando las clases en mi escuela. El bimestre estaba a todo lo que daba. Lamentablemente para mí, no pude atender a las mismas, y pues, digamos que mis planes para terminar la escuela como lo tenía planeado no se cancelaron, simplemente se retrasaron. El nuevo bimestre comienza la próxima semana para mí, y tendré que repetir las clases del anterior. Ni modo. Ahí se da uno cuenta de cuando la escuela es un verdadero negocio y que a las personas que están a cargo sencillamente les vale madres los inconvenientes que puedas tener. Sencillamente les interesa que estés al corriente con tus pagos y no están dispuestos a tenderte una mano. Bah.
Pasando a otras noticias más agradables, Panacea se presentó en dos fechas a fin de mes en abril. Tuvimos la oportunidad de participar en dos eventos: Una noche de rock en el Blue House Bar el pasado 24 de abril, con varias bandas como Carlos Oen Y Los Tripulantes, Sharon, The Rockwells y Stanza; y una noche bohemia en la terraza de El Mitote. En ambas ocasiones tuvimos el honor de compartir escenario con mi gran amigo, el señor Carlos Oen y su banda: Los Tripulantes. Cabe señalar que estas fueron las primeras presentaciones de Panacea fuera del ambiente de festivales de la escuela, y la verdad es que nos sentimos muy a gusto con el desarrollo de las mismas. Quizás un poco más en cuanto a sonido en la primera fecha, pero en la segunda, al ser un poco más íntima, tuvimos que bajar el volumen al cual estamos acostumbrados para tocar. En verdad quiero hacer público mi agradecimiento hacia con Carlos porque se comportó como un verdadero caballero y un amigo. ¡Gracias Carlos! Ojalá podamos coincidir nuevamente en un escenario.
También quiero hacer un agradecimiento público a todas aquellas personas que nos hicieron el favor de acompañarnos en esas fechas, nos apoyaron y que les agradó nuestra propuesta musical. Nosotros (Ariel, Abraham y su servidor) estamos fascinados con las muestras de amor que se dieron esos días. ¡Mil gracias!
Después de estas presentaciones, Panacea está buscando nuevos espacios para poder tocar lo más pronto posible, así como también un espacio en donde podamos grabar unos temas que nos hacen falta.
El tiempo cada vez apremia más, ya que Ariel, nuestro pianista, parte de nuevo a Chile, ya para quedarse allá definitivamente. Nosotros queremos cerrar este ciclo de la mejor manera posible, y qué mejor con unas presentaciones más, y si se puede ya tener un material grabado como testamento de lo que ha sido hasta el momento Proyecto Panacea, pues.. qué mejor, ¿no? Aún no sabemos lo que el destino nos depare, si sigamos el proyecto con nueva sangre, o sea mejor dejarlo hasta ahí. El tiempo nos irá diciendo qué hacer conforme vaya transcurriendo.
Por mi parte, aparte de Panacea, sigo ensayando con Yunniper, que va tomando cada vez más y más forma. Esperemos tomar el escenario también muy pronto. Además hay dos propuestas interesantes que pudiera tomar. Todo depende, tanto de si me agradan o no, como del tiempo que haya que invertirles. Ya les estaré contando más adelante del desenvolvimiento de las cosas.
También, el pasado 3 de mayo fue mi cumpleaños. Acabo de alcanzar la edad de 32 años. La verdad es que como la situación económica no ha estado muy favorable que digamos, no se hizo una celebración en forma. Es probable que se haga algo un poquito después, si es que todo va marchando de la manera adecuada. A todos aquellos que se acordaron y tuvieron el detalle de mandarme felicitaciones, ¡gracias! De todo corazón...
Me despido, prometiendo un poco más de constancia en esto de la escritura del blog.
Mario