¿A quién no le da gusto encontrarse con un amigo al cual no se había visto en casi dos décadas? O ¿A quién no le llenan de orgullo los logros de sus seres queridos? ¿Qué me dicen de los sueños propios, cuando empiezan a tomar forma? En resumidas cuentas esas preguntas me las hice en el lapso de una semana, y la verdad puedo decirles que en todos y cada uno de los casos, fui muy feliz.
Empecemos por lo más reciente: El día de ayer en la noche por fin se me hizo ver a uno de mis grandes amigos de cuando yo cursaba la primara en el Instituto Técnico y Cultural (ITYC), a quien no había visto por espacio de ¡18 años!
Armando había sido junto con Alejandro, Mauricio, Jonathan y Walter de la "banda" con la cual me llevé durante mis años de primaria ahí. Desgraciadamente, por circunstancias ajenas a mi, para la secundaria yo me pasé a otra escuela y perdí contacto con ellos, creciendo por mi lado y conociendo gente diferente a lo que yo estaba acostumbrado en el ITYC. Debo confesar que los primeros 3 de mis seis años ahí fueron difíciles puesto que yo era demasiado ingenuo y me agarraron de bajada, pero eso, La Nana Goya dixit, es otra historia.
De no haber sido por el internet y el uso de las redes sociales desconocería qué les ha deparado el destino a cada uno de mis cuates de esa época. Vaya, no sabría ni qué cara tendrían en este momento.
El encuentro con el Arman y su chica fue muy placentero, una noche de margaritas de tamarindo por mi parte, y una excelente plática plagada de reminiscencias, con la promesa de una renovación de amistad que me hizo muy feliz. Espero que el contacto no se pierda y renovemos más esa amistad como hace años cuando lo divertido de la vida eran los placeres de correr en el patio de la escuela a la hora del recreo jugando a los encantados, con sus debidas adecuaciones ahora que la vida adulta nos ha alcanzado.
Por otra parte, el viernes por la mañana fue el examen de especialidad en derechos humanos de una persona a la cual se lo he dicho muchas veces: es una de las más importantes en mi vida reciente. Es una excelente persona, mujer, amiga y profesionista. Ella sabe perfectamente de quién hablo, y sabe que me enorgullezco por cada uno de los logros de su vida. Fue un honor compartir ese momento con ella, y espero que a medida que se vayan dando más (que sé que se darán) me permita estar acompañándola en cada uno de ellos. Hoy ofreció un desayuno en su casa, pero no pude acudir por causas de fuerza mayor. Espero me comprenda. Quiero verla pronto, porque hay varias cosas que quiero contarle.
Lo menos reciente, pero que no por eso es menos importante ni emocionante para mi, es que a partir de la semana pasada, independientemente del proyecto de Mr. Drosk de hip hop, comencé ensayos formales con un nuevo grupo. En este, como siempre, estoy a cargo del bajo. Un proyecto nuevo que retoma un poco lo que anduve haciendo con Proyecto MX.CL, pero con nuevos personajes, estilos y bríos. Es extremadamente jazzero, latino y funkero... tal y como yo lo quería y anduve buscando. El ensayo fue bueno para un grupo de personas que jamás habían tocado juntos, sacamos dos rolitas de estándar de jazz, y comenzamos a sacar una nueva que el tecladista escribió. Mis esperanzas quedan fincadas en ambos proyectos, además de la idea que tengo de OTRO que todavía está en tinieblas, pero que me encantaría llevar a cabo.
También, el miércoles por la noche acudí a la presentación del libro de un amigo que tenía también como diez años de no ver, quien había sido mi compañero de clases en mi breve paso por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM: Arturo Flores. Aparte de verlo a él, tuve el chance de estar con otras dos grandes amistades de esa época: mis queridísimos amigos Justice y Zeiza. Es curioso cómo la misma vida te va reuniendo de nuevo con las personas afines. Resulta ser que mi hermano tiene su propia banda de horror punk y deathrock: Los Zombies de Chernobyl, quienes fueron invitados a musicalizar el evento. Fue la primera vez que estuve desde el traslado del equipo al lugar y ayudar con la instalación y preparación de sus integrantes. También fue la primera vez en años de existencia del grupo que POR FIN pude aventarme un palomazo con ellos. Fue algo muy curioso y emocionante, puesto que me invadió un sentimiento muy bonito al estar por fin compartiendo un escenario en un evento formal con Chorls y compañía. Realmente la pasé bien esa noche.
Aparte, no les había contado pero mi querido Alberto ya tiene un hermano. Me hice de otro bajo, nada más que este es un bajo con un poco menos de calidad, aunque de 5 cuerdas. Ese como que todavía no me acaba de convencer, pero es probable que si el martes no me satisface completamente lo lleve al tianguis de músicos del SUTM y lo canjee por algo más decoroso, igual de 5 cuerdas. Si pudiera conseguir que de alguna manera los graves de ese bajo sonaran con más cuerpo e intensidad sería el bajo perfecto, pero ¿qué se podría esperar de un bajo Washburn? La verdad sueño con un Yamaha Nathan East.. es demasiado caro, pero algún día... algún día...
Éstas han sido mis historias y anécdotas de la semana, espero no les hayan aburrido. Por favor comenten si se sienten con ganas.
Qué hay Mario. Gracias por agregarme como amigo en el blogspot. Luego me explicas algunas dudas que tengo sobre el uso de éste. Respecto al escrito, me gusta lo que has redactado en este espacio, pues combinas tu vida diaria con reflexiones filosóficas, lo cual es muy enriquecedor para el lector. Por cierto, no sabía que tenías un hermano punk, je je je. Saludos.
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