lunes, 7 de junio de 2010

La vida sigue su curso

¿A poco no es curioso cuando la inspiración te pega a eso de las 2 de la mañana? Bueno, en este momento precisamente son las 2:10, muero de sueño, pero hasta ahorita tuve chance de poder sentarme aquí frente a la computadora, para compartir un poco más con ustedes, si es que me lo permiten. Por cierto, ah, qué calor tan espantoso hace en este momento en casa. Esta vivienda es de las que durante el día absorbe los rayos de luz, y por la noche suelta tooooodo el calor, haciendo imposible el dormir y descansar adecuadamente.


Ha pasado justamente un mes desde mi última anotación en este espacio, y han sucedido bastantes cosas, buenas y malas, las cuales se han ido desarrollando y haciendo de mi vida un pequeño caos.

Opino que el caos no es malo. De vez en cuando es bueno dejar de ser tan cuadrado en muchos aspectos y permitir que de vez en cuando el azar intervenga en nuestras vidas. A veces es necesario un giro de 180 grados para darle un twist a la vida y hacerla un poco más interesante de lo que ya era.

¿Por dónde empezar?

Bueno, digamos que de lo más añejo a lo más reciente. Entonces... comencemos pues. Panacea dejó de existir formalmente desde hace un par de semanas, siendo la última presentación el examen final de Ariel M. Blanco en el auditorio de la Universidad de la Música G. Martell, donde tocamos tres temas: Remembranza, Con-fusión y Samba Esperanza. A mi gusto fue un final bastante anticlimático, sobre todo por la carga emocional que resultó de ser partícipe en este proyecto, pero finalmente el tiempo nos alcanzó, y ya no se pudo llevar a cabo la mayoría de los planes que teníamos en mente. Arielito se regresa a Chile a finales de este mes, y pues Abraham no da señales de vida. Estaba el plan de hacer un show de despedida para Ariel, pero ante la súbita desaparición de Abraham y el poco interés que denotamos los demás, creo que ha sido el fin del proyecto. Realmente, en esta ocasión, no fueron pleitos ni rencillas de ningún tipo. Sencillamente, todos terminamos por gravitar en direcciones distintas (me viene a la memoria una canción de los míticos Rolling Stones titulada Slipping Away, de su genial Steel Wheels de 1985). De hecho creo que seguimos teniendo una buena amistad entre los tres, aunque por obvias razones será difícil poder hacer algo de la magnitud de un show, máxime si tomamos en cuenta que hace dos o tres semanas fue la última vez que nos presentamos, y antes de eso teníamos unos 15 días de no ensayar. Así que haciendo cuentas, pues está cañón, ¿no creen? De todas formas, y a manera de homenaje, espero poder subir a un canal de You Tube que creé por lo menos la presentación que hicimos el 20 de abril en el Blue House Bar. Dicho video está en proceso de transferencia digital (de 8mm a DVD) y me será entregado en el transcurso de la semana, así que estén pendientes...

A pesar del inminente deceso de Panacea, no crean que me he quedado de brazos cruzados. He seguido con mis clases en la escuela, además de seguir participando con el grupo Yunniper, en el cual estamos ya a punto de ensamblar material original para su próxima presentación. ¡Por supuesto que les avisaré cuando sea esto para poder contar con el honor de su presencia!

Además, hay planes que muy pronto se verán cristalizados, en los que no me gustaría ahondar mucho para evitar una posible "salación", pero hay un prospecto de academia que no suena nada mal. Ya les contaré al respecto una vez que se vislumbre una solución.

También, me acabo de integrar a un nuevo grupo: El Milagro, el cual está liderado por el buen Santiago Rojas, y en el cual participo a la par de su primo Julio Mendoza. Este es un proyecto ambicioso que también me agrada bastante, ya que integra elementos de música rock, pero experimentando con muchas cosas más, además de ser música que se nota apasionada, no simple y mera técnica. Es un proyecto salido más del corazón, dejando a un lado el virtuosismo, pero que aún así no invoca displicencia ni una mala calidad.

Con El Milagro pasa algo curioso, ya que en este momento nos encontramos en pleno proceso de ensamblaje de las rolas. Santiago había elaborado, hace ya tiempo, unas maquetas con la idea de lo que el concibió como las canciones del proyecto. Sin embargo, las canciones ahora al ser interpretadas por la banda en vivo, han sufrido una placentera transmutación. Al agregarse lo que yo denomino (a lo mejor de manera medio farola, pero no por eso menos cierta) el factor humano, las canciones se han enriquecido de una manera muy grata. Parece ser que existe una química muy buena entre nosotros tres (aunque estamos en el proceso de búsqueda de un guitarrista más, ya que las mismas canciones nos lo exigen) , misma que ha derivado en esta transmutación de las rolas.

En este momento digamos que mis cartas fuertes son esas dos: Yunniper y El Milagro. Esperemos que todo vaya subiendo y arribe a buen puerto. Les seguiré informando según se vayan dando las cosas, aunque pueden estar seguros que hay muchos planes en desarrollo. El panorama pinta bien...

¡Seguiremos en contacto!

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